domingo, 16 de octubre de 2011

Los Berenguer, una familia de militares con raíces callosinas, por Joaquín Ronda Pérez y María Francia Galiana Botella

Los Berenguer, una familia de militares con raíces callosinas
Joaquín Ronda Pérez y María Francia Galiana Botella
Article publicat a la Revista de Festes de Moros i Cristians de Callosa d'en Sarrià, any 2011

A Juan Ronda Perales

El presente artículo tiene como finalidad describir el proceso de ascenso social experimentado por cierta rama de una familia oriunda de Callosa, los Berenguer, algunos de cuyos miembros han quedado inexorablemente asociados a la historia militar y política española desde finales del siglo XIX hasta el primer tercio del siglo XX.

            El 16 de octubre de 1838 nacía en Callosa d’en Sarrià Dámaso Berenguer y Benimeli[1], fruto del matrimonio formado por el notario Don[2] Dámaso Berenguer y Pallarés y de Doña Pascuala Benimeli y Carrasco (Callosa d’en Sarrià, 1805-1887)[3]. Era muy corriente en esta época practicar una endogamia de clase, que los diferentes estratos sociales se casasen exclusivamente entre ellos; en este ejemplo ambos cónyugues pertenecían a la elite callosina: el padre de Dámaso Berenguer Pallarés, Don Dámaso Alejo Berenguer[4], fue también escribano en esta villa; mientras que el de Pascuala, Don Juan Bautista Benimeli, fue abogado. Cabe recalcar que la familia Berenguer venía de una larga estirpe de escribanos acreditada desde principios del siglo XVIII en la villa de Callosa d'en Sarrià[5].

El domicilio de esta familia en Callosa estaba en la calle Mayor, una de las vías principales de la población. Esta anécdota tendrá, en el momento culminante de progreso de la familia Berenguer, una fuerte carga simbólica.

            Del vínculo entre Dámaso y Pascuala nacieron, además de Dámaso, Don Fernando y Doña Rosa Berenguer Benimeli[6]. El primero se introdujo en la administración judicial al ser nombrado en 1865 escribano actuario del juzgado de instrucción de Callosa d’en Sarrià, con un status social y económico similar al de los notarios[7]. En este empleo, que posteriormente recibió el nombre de secretario judicial, permaneció con una sola intermitencia hasta 1901. Mientras, Doña Rosa, siguiendo el rol femenino de la época, contrajo matrimonio con Don Vicente Savall Berenguer, procurador del tribunal de Callosa[8]; los descendientes de esta pareja darían lugar a una saga de funcionarios y políticos municipales, algunos de los cuales recibirían el nombre de Dámaso.

            Don Dámaso Berenguer y Benimeli escogió la carrera militar a una edad tardía, 18 años, ingresando como cadete en dos regimientos donde recibió instrucción teórica y práctica[9]. Al finalizar este periodo formativo de más de tres años recibió, el 25 de marzo de 1860, el grado de Subteniente de Infantería, equivalente al de alférez[10].

El 20 de diciembre de 1860 fue destinado como Teniente a Cuba. En la isla permaneció hasta 1864; el 1º de enero de ese año embarcó hacia Santo Domingo para participar en la Guerra de la Restauración (1863-1865), donde se le concedió el grado de capitán por los servicios prestados en combate. Derrotado el ejército español por los dominicanos, Berenguer retornó a Cuba estableciéndose en La Habana.


Uniforme de un Teniente de Infantería en Cuba, 1870. Fuente: Guerrero, José Manuel, El ejército español en Ultramar y África (1850-1925), Acción Press, Madrid, 2003.

En 1868 estalló el primer conflicto independentista en la isla de Cuba, la guerra de los diez años (1868-1878). Dámaso Berenguer era, en aquel entonces, secretario en la comandancia del distrito militar de Cárdenas, al noroeste de la isla, próximo a La Habana. La coyuntura bélica le permitió involucrarse de nuevo en hechos de guerra por los que obtuvo los grados de comandante (1870) y, posteriormente, de teniente coronel (1876).

El 25 de mayo de 1878 pasaba por enfermedad al Ejército de la Península, quedando de reemplazo con residencia en Madrid. El 16 de junio se le concedieron 20 días de licencia para resolver asuntos propios en Callosa d’en Sarrià, la única vez que consta que regresara a su pueblo natal.

En España Berenguer permaneció casi tres años; en agosto de 1881 fue destinado de nuevo al Ejército de la Isla de Cuba. A partir de esa fecha desarrolló toda su carrera militar hasta llegar al retiro en la colonia antillana, ocupando puestos militares y de vigilancia por los que recibió algún mérito[11]:

-          1881: Comandante en San Juan de los Remedios.
-          1884: Se le concedió la placa de la Orden de San Hermenegildo y fue nombrado Comandante Militar de Jaruco (provincia de Mayabeque).





Placa de la Orden de San Hermenegildo. Fuente: BARADO, Francisco, Historia del Ejército Español, s.a.


-          1885: Ascendido a Teniente coronel de Infantería del ejército de Cuba.
-          1887: Nombrado Teniente coronel fiscal.
-          1890: Nombrado Jefe de policía en La Habana y primer jefe de orden público.
-          1892: Nombrado Teniente coronel de Batallón de Orden Público.
-          1893: Nombrado Teniente coronel destinado a la secretaría de la subinspección del Arma en la isla de Cuba. Sustituyó al Ayudante de campo del Capitán General de Cuba, la máxima autoridad civil y militar en la Isla.
-          1895: Ascendido a Coronel de Infantería y continuó desempeñando el destino de Secretario de la Subinspección de Infantería.
-          El 20 de mayo de 1896 regresó a España por motivos de salud. El 9 de julio se le concedió el retiro y fijó su residencia en Madrid, donde ocho días después falleció a los 57 años de edad.



Además de cumplir con su expediente militar en Cuba, Don Dámaso Berenguer y Benimeli arraigó familiarmente en la colonia; en San Juan de los Remedios contrajo matrimonio en octubre de 1872 con Doña María Dolores Fusté y Ballesteros, oriunda de esta ciudad. En el Archivo Parroquial de la Iglesia de Nuestra Señora del Buen Viaje, página 80 del Libro II de bautismos de blancos, consta la siguiente acta:

“En la villa de San Juan de los Remedios, en cuatro de septiembre de mil ochocientos setenta y tres años: Yo el pbro. Don Benito López Gil, cura de la Iglesia de Nuestra Señora del Buen Viaje de esta villa, bauticé solemnemente á Dámaso Alejandro Domingo Carlos de la Trinidad, que nació el cuatro de agosto ppdo., hijo legítimo del Comandante de Infantería don Dámaso Berenguer y Beni Melli (sic), natural de Callosa de Ensariá (sic), provincia de Alicante, de España, y de doña María de los Dolores Fusté y Ballesteros, natural de esta villa. Abuelos paternos, don Dámaso y doña Pascuala Beni Melli (sic); maternos, don Alejandro S., natural de Venezuela, y doña Josefa Ballesteros, de Lérida; padrinos, don Carlos Barllet y doña Serafina Wilson, siendolo por poder sus abuelos maternos, á quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones que contrajeron y lo firmé. Bach. Benito López Gil”[12].


También, en Cuba nacieron el resto de vástagos del matrimonio Berenguer Fusté: Ricardo (diciembre 1874), Fernando (30-05-1876), Federico (15-10-1877), Alejandro (26-01-1882), María de los Dolores (11-02-1887) y Luis Alberto (05-05-1889)[13]. De todos ellos es sin duda la figura de Dámaso Berenguer y Fusté la de mayor trascendencia histórica por su componente político, aunque no son desdeñables los perfiles militares de Federico y de Fernando.

Dámaso Berenguer y Fusté[14] ingresó en 1889 en la Academia General Militar ubicada entonces en Toledo, desde la que pasó a la de Caballería en Valladolid. Obtuvo el empleo de alférez en 1892, y fue promovido a segundo teniente de caballería en 1893 cuando finalizó sus estudios. En 1894 fue destinado al Regimiento Pizarro en Cuba; en la isla permaneció hasta su independencia de España, en octubre 1898, participando en numerosas campañas y combates contra los insurrectos separatistas, merced a las cuales obtuvo diversas medallas al mérito y el grado de comandante.

Ya establecido en la península, los conflictos internacionales alrededor de las plazas españolas en África le ofrecieron nuevas posibilidades de glorias militares: desde julio de 1911 hasta febrero de 1916 se mantuvo al mando de las fuerzas regulares indígenas de Melilla, nuevamente creadas, organizándolas para emprender luego multitud de campañas militares por el norte de África.


El General Dámaso Berenguer y Fusté. Fuente: Historia de España del Marqués de Lozoya (Juan de Contreras y López de Ayala), Tomo 6, Edt. Salvat, Barcelona, 1970.


Su regreso a la península coincidió con su designación como gobernador militar de Málaga. A partir de este momento, su brillante expediente militar se conjugó con una exitosa carrera política, motivados ambos en parte por su amistad personal con el rey Alfonso XIII. Sólo dos años más tarde, en 1918, era nombrado Ministro de la Guerra, y en 1919 Alto Comisario en el protectorado de Marruecos, máxima autoridad responsable de la acción política de España en estos territorios.

Desde este puesto Berenguer diseñó un ambicioso plan tendente a la pacificación y ocupación definitiva del territorio del protectorado. Aunque disfrutó de algunos éxitos iniciales, como la toma de Xauen en 1920 por la que el rey Alfonso XIII le concedió el título de conde de Xauen, toda la operación se vino abajo con el desastre de Annual (1921); procesado y separado del servicio por sus responsabilidades militares fue amnistiado y rehabilitado tras el golpe de estado de Primo de Rivera, en septiembre de 1923, alcanzando el máximo grado en la carrera militar, teniente general de división, durante la dictadura de este general, lo que le permitió acceder a la capitanía general de la región militar de La Coruña en 1925.

El 31 de enero de 1930 Alfonso XIII encomendaba a Dámaso Berenguer la tarea de reemplazar a Primo de Rivera; comenzaba así un sistema de gobierno que los comentaristas de la época calificaron de “dictablanda”. Incapaz de lograr su propósito de recomponer el antiguo sistema liberal, Berenguer y su gobierno dimitieron en bloque el 14 de febrero de 1931.

Tras la instauración de la República, el general Berenguer fue procesado ante el Tribunal Supremo en 1932 y posteriormente amnistiado durante el bienio radical-cedista en 1934. Desde entonces permaneció apartado de la vida pública, sin llegar a participar en el golpe de estado militar de julio de 1936. En 1946 publicó un libro de memorias titulado De la Dictadura a la República. Dámaso Berenguer y Fusté murió en Madrid en 1953.

Fernando Berenguer y Fusté[15] estuvo muy próximo a su hermano Dámaso, al que sirvió como ayudante en Ceuta y en el gobierno militar de Málaga. Licenciado en la Academia de Infantería de Toledo, tomó parte en la campaña de Cuba, como subalterno, y en la de África (en Melilla, Ceuta-Tetuán y Larache) de capitán, comandante y teniente coronel, alcanzado por estos servicios hasta once cruces al mérito, más tres condecoraciones. Adquirió la graduación de general de división en 1928 para ser nominado gobernador militar de El Ferrol. Un mes después de implantada la República en España, era cesado del mando de la séptima división que tenía a su cargo.

La carrera militar de Fernando Berenguer incluyó también acciones de represión social y política: en 1906 fue enviado a sofocar las huelgas mineras en Santander y en 1919 a Barcelona, al mando de un somatén, con la finalidad de apaciguar el orden público. Estas actividades despertaron mucha animadversión hacia su persona en los círculos anarquistas y quizás fueran el móvil del suceso luctuoso que acabó con su vida; en junio de 1934 moría asesinado en la casa familiar de recreo “Villa Albernia” en Hernani (Guipúzcoa)[16]. Otra hipótesis que se barajó sobre la intencionalidad de este atentado fue la de que los asesinos quisieran acabar con Dámaso y lo confundieran con Fernando, ya que ambos hermanos guardaban un gran parecido.

Por último, Federico Berenguer y Fusté[17], licenciado en la Academia de Infantería de Toledo, siguió un ciclo profesional muy próximo a sus dos hermanos; participó en las campañas de Cuba y África (Melilla, Larache y Ceuta-Tetuán), de donde regresó con el grado de general de brigada y fue premiado con numerosos distintivos. En 1927 fue promocionado a la máxima categoría del ejército, teniente general, para ser nominado Capitán General de Valladolid. Siendo su hermano Dámaso Presidente del Consejo de Ministros, fue designado Capitán General de la Primera Región Militar, Madrid.

Los hermanos Berenguer no llegaron a visitar Callosa, pero sí que recibieron, en Madrid, la visita de comisiones de callosinos[18]. El pueblo de Callosa honró la persona de los tres militares dedicando calles y plazas a su nombre: la calle Mayor, domicilio de los Berenguer, recibió el nombre de Calle del General Berenguer; la plaza del Convento pasó a titularse del Teniente General Federico Berenguer y Fusté[19], y por último otra calle, cuya ubicación desconocemos, fue bautizada con el nombre de Fernando Berenguer y Fusté. Es imaginable pensar que durante la Segunda República estos nombres desaparecieran del callejero callosino.




Paypay publicitario de la Farmacia Ronda donde figura el nombre de la calle General Berenguer.

En julio de 1930, el alcalde D. Juan Ronda Grau organizaba una manifestación en honor al general Dámaso Berenguer Fusté, “hijo predilecto de la villa”, por haber concedido una subvención de 60.000 ptas para la construcción de las nuevas escuelas. Estas escuelas nunca serían construidas bajo la Presidencia de Berenguer, que concluyó rauda. Este proyecto fue retomado durante la Segunda República por otro ilustre callosino, Rodolfo Llopis y Ferrándiz, que lo llevaría a término dentro de su plan general de construcción de escuelas.


A modo de conclusión merece destacarse que la historia de una comunidad humana puede ser enfocada desde múltiples puntos de vista, siendo uno de los más relevantes el constituido por las biografías de los personajes que han conformado dicha colectividad. Ha sido el principal motivo de estas líneas, traer de nuevo a la memoria de los callosinos las figuras de los militares Berenguer.





[1] http://gw5.geneanet.org/index.phg3?b=umigon&lang=es, datos de Gonzalo Velasco Berenguer y del expediente de Don Dámaso Berenguer Benimeli que se halla en el Archivo General Militar de Segovia.
[2] Recalcamos el apelativo “Don” antes de algunos nombres porque era una de las formas en que las elites eran reconocidas públicamente por sus contemporáneos.
[3] Registro Civil de Callosa d'en Sarrià, Sección de Defunciones, Libro 17, Año 1887.
[4] Archivo del Conde Orgaz (ARV), Legajo VI, Documento 137.
[5] Archivo Ducal de la Casa de Medinaceli, Signatura L-156-1. SALVÁ Y BALLESTER, Adolfo, Documentos históricos de la villa de Callosa d'en Sarriá transcritos y recopilados por Adolfo Salvá y Ballester. -2- Visitas de los años 1633-1807, p. 409, s/f:
[6] Para fuente ver nota 3.
[7] Boletín de la Revista General de Legislación y Jurisprudencia, tomo XXIII, Segundo Semestre 1865, p. 59; Gaceta de Madrid, nº 1, 1-1-1863).
[8] Registro Civil de Callosa d'en Sarrià, Sección de Defunciones, Libro 18, Año 1888-1889.
[9] Carrera militar extraida del expediente de Don Dámaso Berenguer Benimeli que se halla en el Archivo General Militar de Segovia.
[10] Gaceta de Madrid, 1-04-1860
[11] El Clamor público, 03-04-1860, p. 2. Guía de forasteros en Madrid, 1869, p. 612; ídem, 1870, p. 621. La Correspondencia de España diario universal de noticias, Año XXVII, Núm. 6736, 1876-05-15; ídem, XXXII, Núm. 8563, 1881-09-01; ídem, Año XXXV, Núm. 9456, 1884-02-11; ídem, Año XXXVI, Núm. 9841, 1885-03-02; ídem, Año XLI, Núm. 11867, 1890-10-01; ídem, Año XLVII, Núm. 14034,1896-07-09. Guía oficial de España, 1877, p. 512; ídem, 1892, p. 477. Diario oficial de avisos de Madrid, 12-02-1884, p. 2. El Liberal, 30-09-1889, p. 1. El Correo Militar, 20-09-1890, p. 2; ídem, 19-01-1893, p. 3; ídem, 03-07-1893. p. 3; ídem, 28-08-1895, p. 3. La Época, 28-08-1895, n.16256, p. 2.
[12] La Esfera, 30-05-1930, p. 39. Las fotografías de la iglesia y de la casa proceden de esta revista.
[13] http://gw5.geneanet.org/index.phg3?b=umigon&lang=es, datos de Gonzalo Velasco Berenguer.
[14] Carrera militar y política extraida de la Gaceta de Madrid, nº 191, 19-07-1918; ídem, núm. 208, de 27-07-1918, p. 271 ; ídem, núm. 314, de 10-11-1918, p. 573; ídem, núm. 340, de 06-12-1918, p.890; ídem, núm. 26, de 26-01-1919, p. 353; ídem, núm. 5, de 05-01-1921, p. 60 a 61; ídem, núm. 300, de 27-10-1921, p. 306 a 308; ídem, núm. 195, de 14-07-1922, p. 168; ídem, núm. 209, de 27-07-1924, p. 539; ídem, núm. 87, de 28-03-1925, p. 1583; ídem, núm. 169, de 18-06-1925, p. 1809; ídem, núm. 245, de 02-09-1926, p. 1324; ídem, núm. 289, de 16-10-1927, p. 332; ídem, núm. 308, de 04-11-1927, p. 739 a 740; ídem, núm. 31, de 31-01-1930, p. 763; ídem, núm. 50, de 19-02-1931, p. 971; ídem, núm. 50, de 19-02-1931, p. 972; ídem, núm. 118, de 28-04-1931, p. 360.
[15] Carrera militar extraida de la Gaceta de Madrid, nº 91, de 1-04-1923; ídem, núm. 76, de 16-03-1924, p. 1430; ídem, núm. 196, de 14-07-1928, p. 226 a 227; ídem, núm. 309, de 04-11-1928, p. 785; ídem, núm. 23, de 23-01-1929, p. 699; ídem, núm. 53, de 22-02-1930, p. 1287; ídem, núm. 131, de 11-05-1931, p. 662.
[16] El Sol, 07-06-1934, p. 1.
[17] Carrera militar extraida de la Gaceta de Madrid, nº 199, 18-07-1925; ídem, núm. 275, de 02-10-1927, p. 34; ídem, núm. 305, de 01-11-1927, p. 685; ídem, núm. 171, de 20-06-1929, p. 1661 ; ídem, núm. 178, de 27-06-1929, p. 1802 a 1803; ídem, núm. 87, de 28-03-1930, p. 1947; ídem, núm. 206, de 25-07-1930, p. 606; Gaceta de Madrid: Diario Oficial de la República , núm. 333, de 29-11-1934, p. 1695; Boletín Oficial del Estado, núm. 154, de 01-12-1938, p. 2707 a 2709.
[18] Tenemos constancia documental de la visita a Federico Berenguer de un grupo de Callosa cuando este ocupaba la gobernación militar de la provincia de Alicante; La Correspondencia Militar, 16-02-1919. Por testimonio oral de Doña Dolores Savall y Palacio (1894-1982), sobrina nieta de los Berenguer, transmitido por Elena Pérez Salvá, hemos recibido la noticia de que también Dámaso Berenguer Fusté acogió en audiencia a ciudadanos de Callosa.
[19] Dato extraido de un recibo de contribución urbana fechado el 12 de diciembre de 1930.

7 comentarios:

  1. Enhorabuena. Muchas gracias por tan útil trabajo, fuera de apasionamientos y sesgos.

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  2. Article molt interessant. Gràcies per la vostra investigació.

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  3. Gracias por el artículo.
    ¿Cómo podría saber si mi abuelo era descendiente de la familia Berenguer?
    He oído hoy rumores de que Dámaso era tío de mi abuelo.

    Gracias!

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  4. Gracias por este artículo. Estoy investigando sobre Alejandro Berenguer que, aunque fue militar, también se dedicó a otras actividades, como montar una fábrica de muñecos.

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  5. Gracias. Como descendiente directo de Damaso Berenguer Benimeli por la linea de su hijo Luis (el que no llegó a General plr ser el menor de ellos y retirarlo Azaña) agradezo haber conocido detalles de mi familia que me eran desconocidos.

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  6. Yo también soy descendiente de los Berenguer, especificamente de Fernando Berenguer.

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    1. ¡Hola! Mi bisabuelo era Luis Berenguer Fusté, el menor de los hermanos Berenguer Fusté. ¿Exactamente de qué Fernando Berenguer desciendes? ¿Cuál es su segundo apellido? Tengo entendido que Fernando Berenguer Fusté era soltero.
      Saludos,
      Andrés Ortiz

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